lunes, 5 de octubre de 2009
No me importa la cancha, ni la categoría
miércoles, 30 de septiembre de 2009
Vayas donde vayas voy a ir
El objetivo parece ser lograr que este Talleres que hoy es seguido por 12.000 socios que dijeron "presente" sin importarles el Argentino A y la poco auspiciosa situación en la que se encontraba antes de comenzar el torneo, lleve 25.000 personas por partido de local aprovechando la buena racha alcanzada de apenas dos victorias al hilo.
De esta manera a estos señores le cerrarán los números y habrán tenido en cuenta que el costoso alquiler del Chateau Carreras y el doblemente costoso operativo policial son nuevos gastos que no influyen en la posible ganancia por la jugosa recaudación "para el club". Habrán analizado como hombres de negocio que si Talleres pierde tres partidos, quedaremos las 12.000 almas de siempre perdidas en la inmensidad del Chateau. Porque está más que claro que en el fútbol, los estadios se llenan con simpatizantes, y cuando se vacían, quedan los hinchas. Difícil juzgarlo ahora, cuando apenas estamos viendo la punta del Iceberg.
Las preferencias del plantel han sido claras, al menos en las declaraciones, dicen preferir el Chateau por el excelente estado del campo de juego y por las dimensiones del mismo que permiten un juego abierto que perjudica a los rivales de la categoría. Otras voces afirman que la presión de la Boutique es algo que los equipos están muy acostumbrados por las características del Argentino A con gente pegada al alambrado en todas las canchas.
Tendremos que hacer un sacrificio los que pensamos que la identidad no se negocia, los que creímos que había otras ideas para pagar la deuda. Tendremos que colmar el Chateau. El pueblo albiazul lo puede y permítanme soñar que esa multitud de hinchas y simpatizantes que no eran socios, se acerquen y se queden con el matador pase lo que pase. Ahí si comenzaría a valer la pena
lunes, 21 de septiembre de 2009
Efectivamente...
Talleres 3 - Desamparados (San Juan) 0
"No extraña semejante derrota en un equipo falto de entrenamiento y con tantos problemas institucionales"
"No extraña que el equipo salga a la cancha un gol abajo y termine desinflándose pasada la mitad del segundo tiempo"
Éstas frases por suerte hacen referencia a Desamparados de San Juan, que perdió con Talleres de Córdoba 3 a 0, pero bien podrían haber sido referidas a la T si el resultado hubiera sido adverso.
Es que Talleres se enfrentó a un clásico protagonista del Torneo Argentino A, que en éste torneo está viviendo una realidad preocupante, porque sus jugadores no entrenan por falta de pago y la institución atraviesa problemas económicos graves.
Este Talleres que también atraviesa una situación institucional preocupante y un ya mencionado (hasta el hartazgo) retraso en su proceso de preparación física y futbolística, comenzó luego de un preocupante primer tiempo a mostrar algo que siempre supimos envidiar desde la tribuna a los rivales de turno. La efectividad, la contundencia. O me van a decir que no es recurrente la frase "nos llegaron dos veces y nos hicieron dos goles".
Talleres comenzó el primer tiempo con un esquema de doble 5 y línea de 3 que no dio resultado alguno, desacierto técnico que se vió atenuado por un tempranero gol en el primer centro que despabiló a la multitud albiazul tan poco acostumbrada a jugar Domingo por la mañana.
En el segundo tiempo, unos cambios tácticos trajeron un mejor rodaje y control de pelota, los ingreso de Galarraga, Solferino y Sanjurgo le dieron un aire distinto al matador ayudado también por la desaparición de un rival cada vez más desamparado. Dos centros, cabezazos y adentro concretaron la goleada y dejaron una sensación positiva si tenemos en cuenta que se sumaron tres puntos, se jugó de menor a mayor y se pudo ganar un partido con la carta de la contundencia.
